Enero 2019 Boletín – “La Lucha Por Su Herencia” por Nancy Garcia

¿Por qué hay tal lucha por algo que deberíamos recibir sin lucha? Vámonos a investigar a ésta palabra ‘herencia.’ Usando el diccionario Merriam-Webster, la palabra herencia se define de la siguiente manera:

Herencia: un patrimonio heredado de un padre o antepasado

Definiciones adicionales de herencia:

1a: el acto de heredar bienes
b: la recepción de cualidades genéticas por transmisión de padres a hijos
c: la adquisición de una posesión, condición o rasgo de generaciones pasadas

Sagrada Escritura:
Biblia Rey Jacobo “Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…”

Éstas definiciones muestran que la herencia debe ser transmitida por el padre o antepasado de uno. También muestra que la imagen de Dios es nuestra herencia. En nuestro caso, se transmite debido a lo que Yeshua hizo en la cruz y se nos revela a través de los profetas y apóstoles actuales, que Él ha estado levantando.

Sinónimos con definiciones para ésta palabra herencia:

Legado: Algo dado o dejado por voluntad o transmitido del pasado.
Derecho de nacimiento: Un derecho, privilegio o posesión al que una persona tiene derecho por nacimiento.
Herencia: Algo transmitido o adquirido de un predecesor.
Legado: Relacionado, asociado con o transferido desde un tiempo anterior.
Patrimonio: Una herencia heredada de un padre o antepasado.

La Escritura nos enseña que Yeshua llegó a un pueblo perdido, un pueblo elegido, para revelarles Su herencia. Esto tenía que llevarse a cabo para que los hijos de Dios conocieran la Verdad y lucharan en su conciencia de lo que siempre era suyo, pero se les había ocultado. En otras palabras, ésta herencia siempre ha pertenecida a ellos, pero ha sido velada. La mayoría de las personas, ni siquiera saben que tienen ésta herencia.

Mateo 15:24 Él, respondiendo, dijo: “No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel”

Investiguemos algunos versos en las escrituras de los profetas de Dios que declaran la fuerza que viene, la cual desvelaría la maldad de éste mundo caído, para que se revelara la declaración de la Verdad. Ésta Verdad se interpreta (da a conocer) a través de la enseñanza de los misterios de las Escrituras, que se habían mantenido ocultos a los hijos de Dios. Ahora están siendo revelados por los Hijos de Dios en ésta Tierra.

Oseas 1:10 Con todo, el número de los hijos de Israel será como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el lugar donde se les dijo: “Vosotros no sois mi pueblo,” se les dirá: “Sois hijos del Dios viviente.”

También vemos que los profetas declararon a la gente, el momento en que llegaría la manifestación de la promesa divina de Dios entre ellos.

Isaías 40:3 Voz que clama en el desierto: “¡Preparad un camino a Jehová [YHWH]; nivelad una calzada en la estepa a nuestro Dios!”

Y luego vemos a Juan que explica:

1 Juan 3:1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; Por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a Él.

Es importante que verdaderamente entendamos que no somos personas abandonadas u olvidadas o sin un propósito y futuro. Debido a que ésta palabra está velada, debemos perseverar, llamar y buscar hasta que recibamos lo que nos ha sido establecido correctamente a través de Yeshua.

También debemos establecer la Verdad en ésta Tierra. La manifestación del Reino eterno de Dios debe establecerse en ésta Tierra a través del remanente, los portadores de la Verdad mediante el descubrimiento de la Torá espiritual en las naciones. Entonces verían quiénes son realmente, que las intenciones del corazón de Dios serían para que nadie se pierda, y que todos regresen al Edén.

Terminaré con ésto:

Malaquías 3:1 (CEV) “Yo, el Señor Todopoderoso, enviaré a Mi mensajero [Mi remanente, Mis escogidos, Mis hijos] para preparar el camino para Mí. Entonces, de repente, el Señor que estás buscando aparecerá en Su Templo [Mi remanente, Mis elegidos, Mis hijos]. El mensajero que deseas viene con Mi promesa, y él está en camino.

Éste es el tiempo y la temporada, santos. Hemos sido llamados, comisionados, aquellos de los cuales habían sido hablados y profetizados. Entra en tu herencia. El Reino del Señor (Adonai) sufre violencia, y los violentos (remanentes, elegidos, hijos) lo toman por la fuerza.

Bendiciones sean para ti,
Nancy Garcia